| IV Congreso sobre Fomento de Actitudes Éticas en la Actividad Física y el Deporte |
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| Escrito por heduca |
| Miércoles, 02 de Septiembre de 2009 09:50 |
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Nuestra sociedad tiene un futuro lleno de incertidumbre, condicionado por infinidad de situaciones imprevisibles y complejas que la amordazan en gran medida. Somos conscientes de que a nuestro hábitat social le acechan un gran número de peligros, de problemas; unos ajenos a este y otros que surgen dentro de su entorno o incluso en su seno y firmado por sus protagonistas. Todos ellos desembocan en una situación de discriminación por raza, sexo…, lenguaje soez, poca consideración hacia los demás, agresividad, o lo que algunos llaman “violencia de baja intensidad” etc… en definitiva conductas éticamente manifiestamente mejorables.
Todos los sistemas sociales entrañan y nacen con las mejores intenciones en lo relativo a la educación de sus ciudadanos. Valorando sus bondades, somos conscientes de que, el actual, ha de mejorar en algunos aspectos. Una de las grandes fisuras que tiene este y más aún en ciertas edades y ciertos grupos son los problemas de convivencia, de respecto a las normas cívicas más elementales. Pero, reconocer que estos existen en una determinada sociedad es darle una mala imagen a sus integrantes en la que nos sentimos participes, y esto se intenta cuidar en los Centros de Enseñanza, en los Clubes, Equipos Deportivos, Actividades de Ocio y Tiempo Libre, Asociaciones…. Etc. Por otro lado, a muchos profesores/as, monitores/as, entrenadores/as, etc, siguiendo la misma línea, les cuesta, reconocer que en sus actuaciones en clase, sesiones, etc. hay problemas de convivencia, de disciplina, de gestión y de control de los grupos como consecuencia. Supone asumir un cierto fracaso. Es el docente, monitor/a, entrenador/a, animador/a socio cultural, etc. en la intimidad de su trabajo quien sufre, junto a sus propios alumnos/as, equipo, pupilos…, el problema de indisciplina, la falta de respeto hacia las personas y las cosas, la poca responsabilidad y las consecuencias de la escasez de valores elementales. El problema es serio, porque estas situaciones impiden una buena marcha de las cosas.
Entre otros, algunos elementos clave para explicarlo están en la poca importancia que en la cotidianidad se dan a los actos, actitudes y hábitos éticamente correctos, base sobre la que se forjan los valores, los cuales deben ser, a nuestro entender objetivo primero y último de la Educación, elemento primordial sobre el que se debe anclar una sociedad; si es que realmente intentamos mirar horizontes más lejanos y consistentes desde el punto de vista humano.
Teniendo en cuenta estas y otras circunstancias vemos cada vez más necesaria la educación moral en el mundo de la enseñanza y del deporte tanto de base como en el de competición en cualquiera de sus niveles. Entendiendo la moral como el conjunto de actitudes, creencias y principios que orientan y dirigen las acciones y decisiones de individuos y grupos de una manera inmediata, para dar un sentido determinado a su conducta, desarrollando su capacidad para conocer y juzgar la bondad o maldad de las acciones, mejorando su conciencia moral, y realizándose como personal.
La moral, es cosa de la educación y además, debe ser transmitida a los jóvenes, desde nuestra realidad en las aulas, Clubes, Formaciones Deportivas, Equipos….etc, en armonía con las Legislaciones, Instituciones, etc. y los maestros/as, monitores/as, entrenadores/as, formadores/as de todo tipo, hemos de ser los primeros interesados en esta materia. Nuestra sociedad necesita una formación dirigida hacia el desarrollo de contenidos, capacidades, destrezas, competencias, actitudes y valores que le ayuden a desarrollar la cognición, la afectividad y la voluntad mediante patrones moralmente correctos para dirigir su conducta.
Todos sobemos que este menester es necesario con cierta urgencia. Además todos tenemos voluntad de inculcar actitudes éticas en nuestro alumnado, jugadores, pupilos…etc. Todavía no es demasiado tarde, pero puede llegar a serlo. Por eso, hemos de colaborar aunando esfuerzos. Todos tenemos claro que la operatividad en la resolución de este problema pasa por un autentico trabajo en equipo, por parte de todos los elementos implicados utilizando la motivación especial que aporta las actividades físico-deportivas en cualquiera de sus dimensiones, para lo cual hemos de determinar cuales son las causas de la situación actual de la educación, aclarar cuales son las actitudes que más hemos de inculcar en nuestro trabajo, crear o diseñar materiales curriculares, instrumentos, técnicas, estrategias, recursos… de forma conjunta adecuados para tal fin, y sobre todo, ponerlos en practica en nuestra realidad educativa diaria (aula, pista, cancha, terreno de juego, espacio natural, gimnasio…etc) por parte de todos los componentes de lo que consideraremos “equipos educativos”. Esa es una de las claves, a nuestro entender para mejorar esta situación. Y esta será la línea a seguir en este congreso. |
| Última actualización el Lunes, 16 de Abril de 2012 11:57 |




